Los espacios naturales se han convertido en una parte fundamental que nutre a la escena inmobiliaria contemporánea, a continuación el procedimiento que debes considerar para dotar de estética estos espacios.
Los espacios naturales se han convertido en complementos para las estructuras arquitectónicas contemporáneas, por lo que es importante conocer la importancia y orden de cada elemento de los jardines. (Cortesía)

Todo jardín es escenario del grandioso espectáculo que es la naturaleza, lugares destinados a la apreciación de la belleza que la vida genera.

La necesidad humana de mantenerse en contacto con su entorno natural y de manipularla para que esta produzca placer a los sentidos es la razón de que existan los jardines. Los jardines son sitios poéticos que implican un diseño y cuidadosa planificación, esto es una de las áreas del que hacer de la arquitectura del paisaje.

Por lo general estos espacios abiertos, aunque también existen jardines interiores, envuelven a las construcciones y las relacionan con su contexto. Lo arquitectos del paisaje trabajan para optimizar las vistas, las luz natural el tránsito entre el interior y el exterior además de generar un ambiente estético.

Los jardines son lugares dinámicos, siempre cambiantes, por lo que las habilidades artísticas de su creador deben de sumársele el conocimiento de las necesidades de cada tipo de plantas que lo componen. Éstos, al igual que cualquier desarrollo arquitectónico, deben de estructurarse siguiendo varias etapas para integrar distintos elementos para mantener la escala adecuada, el ritmo visual, el movimiento y así lograr la armonía perfecta.

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UNA COMPOSICIÓN VEGETAL

El diseño de un jardín comienza con conocer las características físicas del espacio que lo albergará, esto incluye considerar la acción del clima y otros aspectos topográficos que no se puede controlar pero que si condiciona el tipo de vegetación que se puede utilizar. Lo recomendable es concebir al jardín en función de las plantas propicias de la zona y vincularlas a la iluminación natural ya que estas fungen como un filtro que crea efectos de iluminación proyectando texturas con los cambios de la sombra a lo largo del día. La luz del sol siempre hace lucir más los sutiles contrastes entre colores, volúmenes y forma de la vegetación.

Jardín. (Bloomberg)
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EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

Como segundo paso, hay que ubicar a los árboles ya que éstos por su tamaño dividen el espacio y le dan profundidad, nunca es aconsejable colocarlos en línea recta ya que esto le resta fluidez a la distribución del jardín.

Jardín. (Bloomberg)
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VOLUMEN DEL JARDÍN

En una instancia se siembra la vegetación arbustiva que es la que genera el volumen en el espacio.

Jardin. (Bloomberg)
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COLORES

Luego se coloca la vegetación baja, que puede consistir en plantas florales en este grupo es donde se puede jugar con el contraste, la textura el complemento y color. Por ejemplo, colores como el rojo o el anaranjado atraen la vista siendo los ideales para resaltar los puntos de interés del lugar. Los colores fríos como lila o azul son ideales para crear el efecto óptico de lejanía y cuando se conjuntan con el verde, obviamente el color más abundante en estos sitios, producen una sensación de serenidad.

Jardín (Bloomberg)
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UNA ALFOMBRA

La última capa de vegetación en colocarse es el césped que debe estar nivelado, como si fuera una alfombra, ya que fungirá como marco para todo lo demás.

Jardín. (Bloomberg)